dijous, 22 de març del 2012

Pablo Neruda

Mitchum como ahora estamos viendo la Película de Pablo Neruda he investigado un poco sobre el y sus poemas y este me ha gustado especialmente.

A Miguel Hernández, Asesinado en los presidios de españa


Llegaste a mí directamente del Levante. Me traías,
pastor de cabras, tu inocencia arrugada,
la escolástica de viejas páginas,
 un olora Fray Luis, a azahares,
 al estiércol quemadosobre los montes
 y en tu máscarala aspereza cereal de la avena segada
 y una miel que medía la tierra con tus ojos.




También el ruiseñor en tu boca traías.
Un ruiseñor manchado de naranjas,
 un hilode incorruptible canto, de fuerza deshojada.Ay, muchacho, en la luz sobrevino la pólvoray tú, con ruiseñor y con fusil,
 andandobajo la luna y bajo el sol de la batalla.



Ya sabes, hijo mío,

 cuánto no pude hacer,
 ya sabes que para mí,
 de toda la poesía, tú eras el fuego
            azul.
Hoy sobre la tierra pongo mi rostro y te escucho
te escucho, sangre, música, panal agonizante.



No he visto deslumbradora raza como la tuya,

ni raíces tan duras, ni manos de soldado
ni he visto nada vivo
 como tu corazón quemándose en la púrpura de mi propia bandera.
Joven eterno, vives, comunero de antaño

,inundado por gérmenes de trigo y primavera,
arrugado y oscuro como el metal innato,
esperando el minuto que eleve tu armadura.



No estoy solo desde que has muerto.

 Estoy con los que 
        te buscan
Estoy con los que un día llegarán a vengarte.
Tú reconocerás mis pasos entre aquellos 
que se despeñarán sobre el pecho de España
 aplastando a Caín para que nos devuélvalos
 rostros enterrados.




Que sepan los que te mataron que pagarán con sangre.
Que sepan los que te dieron tormento que me veránun día.
Que sepan los malditos que hoy incluyen tu nombre en sus libros,
 los Dámasos, los Gerardos, los hijos de perra,
 silenciosos cómplices del verdugo,
que no será borrado tu martirio,
 y tu muerte caerá sobre toda su luna de cobardes.
Y a los que te negaron en su laurel podrido,
en tierra americana,
 el espacio que cubrescon tu fluvial corona de rayo desangrado,
déjame darles yo el desdeñoso olvido porque
 a mí me quisieron mutilar con tu ausencia.



Miguel, lejos de la prisión de Osuna

 lejos de la crueldad, Mao Tse-tung dirigetu poesía despedazada
 en el combate hacia nuestra victoria.
Y Praga rumorosa construyendo la dulce colmena que cantaste,
Hungría verde limpia sus granerosy baila junto al río que despertó del sueño.
Y de Varsovia sube la sirena desnudaque edifica
 mostrando su cristalina espada.




Y más allá la tierra
 se agiganta,la tierra que visitó tu canto, 
y el acero que defendió tu patria están seguros,
acrecentados sobre la firmezade Stalin y sus hijos.
Ya se acercala luz a tu morada.
Miguel de España, estrellade tierras arrasadas,
 no te olvido, hijo mío,no te olvido, hijo mío!
Pero aprendí la vidacon tu muerte: mis ojos se velaron apenas,
y encontré en mí no el llanto,sino las armas inexorables
!Espéralas! Espérame!

dimecres, 14 de març del 2012

Haikus

flor florece
flor canta
pero yo sigo mudo

solo ella
es el mundo, solo ella
y yo

vosotros,
preguntadle al viento
y escucharle



dimecres, 22 de febrer del 2012

20 poemas de amor y una canción desesperada.


Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.


He elegido este poema porque de los que he visto es el que mas me ha gustado.